CONVERSANDO CON MARÍA CRUZ VILAR - SU NOVELA "LAS OTRAS VIDAS DE JUAN"


Entrevista a María Cruz Vilar

por su excelente novela ‘Las otras vidas de Juan’


Una entrevista de Juana Ma. Fernández Llobera

Buenas tardes, María Cruz.

Nos reunimos para hablar de tu interesante novela ‘Las otras vidas de Juan’, que narra la historia de un  don Juan actual. Lo que me gusta es que nos revela la vida de Juan a partir del relato que hacen de él las mujeres seducidas y engañadas. Te adentras mejor porque lo muestran en primera persona. Muestras en tu obra cómo una misma persona puede dejar huellas muy distintas en las personas con las que se relaciona. 

J.M.: ¿Por qué te sedujo la idea de escribir sobre un don Juan actual enseñando su vida a través de las mujeres que se convierten en sus amantes?

M.C.: La figura de Don Juan es un mito universal muy arraigado en comportamientos machistas, un arquetipo literario del hombre seductor, arrogante e impetuoso capaz de saltarse todas las reglas morales con tal de sumar más y más mujeres seducidas, casi siempre engañadas, pero… rendidas por AMOR a ese tipo infame y amoral. 

Y porque al llegar noviembre, me sigue atrayendo ver o leer otra vez el Don Juan Tenorio de Zorrilla, obra que tiene muchos antecedentes, que ya aparece en la Edad Media y empieza a desarrollarse en el Siglo de Oro a partir de la obra de Tirso de Molina: EL BURLADOR DE SEVILLA Y CONVIDADO DE PIEDRA de gran repercusión en Italia, y que según se dice estaba inspirada en Jacobo Grattis, nuestro Caballero de Gracia, que hasta tiene una calle en Madrid y se le canta en la zarzuela de la Gran Vía. El personaje de DON JUAN está presente en obras como El Infamador de Juan de la Cueva, El Hércules de Ocaña, de Luis Velez de Guevara, e incluso se dice que el DON JUAN de Tirso está inspirado en la figura de Lope de Vega. Después vendría el Don Juan de Moliêre, el de Lord Byron, El estudiante de Salamanca de Espronceda, hasta el más conocido y representado en la actualidad: DON JUAN TENORIO, de Zorrilla. También hacen inmortal al mito las óperas de Don Giovanni de Mozar, y el Don Juan de Strauss. Las dos me encantan. 

Y quise escribir sobre un don Juan actual, y a través de la visión de esas mujeres a quienes sedujo, porque afortunadamente el feminismo ha puesto en su sitio a esos machos, que no deja de haberlos, pero ya, afortunadamente más comedidos, y sobre todo es que hoy se les desenmascara porque las mujeres ya no somos un trofeo que colgar en la pared. Además, quería tener una protagonista con el rol de VENGADORA, una doña Inés de nuestra época.  

J.M.:  La estructura de tu novela es circular con una narración coral marcada por el arte y la memoria. ¿Por qué decidiste que su estructura fuera esa y no otra?

M.C.: Antes de escribir una novela, o incluso relato, le doy una y mil vueltas a la historia principal, de tal forma que cuando me enfrento a la hoja en blanco, ya tengo una “amalgama” de lo que quiero contar, e incluso tengo el título. En Las otras vidas de Juan quería hacer una novela negra, y circular, luego… los personajes toman vida, y se escapan, y me dicen por dónde quieren ir y son los que terminan llevándome. 

J.M.: Comienzas el libro con el primer capítulo dedicado a Juan. Sin embargo, comienzas tu novela expresando: ‘Aquella noche del veintitrés de marzo de dos mil catorce Lorenzo lo imaginó tumbado en el sillón de tapicería acrílica, gris-piedra, bebiendo un buen vino en copa de cristal con destellos de diamante’. Lorenzo en vecino y amigo de Juan. ¿Lo haces de ese modo porque al igual que ocurre con las mujeres se aprecia cómo lo vive su amigo?

M.C.: Antes de empezar la obra tenía claro que iba a contar la vida de Juan, pero por boca ajena, por sus mujeres, por un amigo, en este caso el vecino, o por ese personaje que resulta tener una relación muy especial con él.  

J.M.: Lorenzo en el primer capítulo está preocupado por Juan porque lo ha llamado por teléfono y no responde, y tampoco cuando ha ido a su casa y ha tocado el timbre. Se encuentra con una mujer que va a casa de Juan Orozco y le dice que no está, pero ella le contesta que la espera porque la ha llamado, dejando después claro que no es una conquista de Juan. Aquí ya intuimos que algo le ha pasado y da pie a comenzar la historia desde distintos puntos de vista, porque cada persona ha vivido la relación con Juan de distintas forma. ¿Lo tuviste claro desde el principio que era mejor comenzar con lo que piensa y siente Lorenzo, en relación a Juan, porque así enseñas cómo es el personaje para que lo conozcamos desde el primer capítulo?

M.C.: No, de claro nada. Una cosa es tener esa “amalgama”, ese embrión de ideas y luego ponerte a escribir. Empecé como una novela negra, y luego me fui a lo que siempre voy, a lo psicológico, a contar historias de mujeres, y en este caso, además, historias de amor. 

Lorenzo es una visión del amor desde el punto de vista masculino, y que nada tiene que ver con lo que representa el amor para Juan. Lorenzo sí está enamorado de Beatriz, mientras que el secreto de Juan es que sabe seducir y servirse de las mujeres, pero nunca se enamora.  

J.M.: El segundo capítulo lo reservaste para Lorenzo, que es un hombre que podríamos decir que es el polo opuesto a Juan, ya que se ha quedado enganchado en su última relación con una mujer llamada Beatriz, que lo dejó. Sin embargo, comienzas el capítulo anunciando que Lorenzo tiene una cita. En cierta forma, ¿Lorenzo admira a Juan por su desparpajo y por la vida que lleva? 

M.C.: Lorenzo es la antítesis de Juan en temas de amor, pero no hay que olvidar que Juan es un DON JUAN, un seductor de mujeres, pero también de hombres. Mi Juan es el macho por excelencia en estado puro. 

J.M.: ¿En qué se diferencian las distintas amantes de Juan? 

M.C.: Su único común denominador es que todas han sido seducidas por él, que todas se han enamorado, pero son personajes muy diferentes, tanto de edad, de preparación y sobre todo de personalidad. Y cada una se acerca a él de una forma muy diferente. Si fueran iguales a la novela le sobrarían páginas.  

J.M.: ¿Con cuál de sus amantes se siente realmente más atraído Juan? ¿En qué se nota? 

M.C.: Con Inés, sin duda, porque ella es la verdadera amante, y juega con él en el mismo plano. Se nota en que su historia es muy diferente a la de las otras mujeres, y es quién se venga. Es mi doña Inés vengadora. 

J.M.: ¿Cómo fue que nació el personaje de Roberto que añade a la novela ese punto mágico de misterio que hace que te entren aún más ganas de leerla?

M.C.: Porque la novela va de AMOR, y el amor, afortunadamente, nos concierne a todos independientemente de nuestro sexo o género. 

J.M.: ¿Qué destacarías del personaje de Hector?

M.C.: Su sensibilidad y su dolor al haber vivido una infancia de incomprensión por parte de su familia, y sobre todo por parte de su madre. 

J.M.: Narras en tu novela que Inés siempre estuvo al día de los amoríos de Juan, ya que él no tenía secretos para ella. ¿Es el vínculo con ella más fuerte que con las otras mujeres?

M.C.: Es muy diferente. Con Inés está a su altura, los dos se miden en una balanza muy igualada, en la que hay mucha amistad, además de atracción y complicidad de vida. 

J.M.: Ahora que ya hemos hablado bastante de tu novela, y que dejamos el resto para los lectores, ¿nos puedes contar algo sobre algún nuevo proyecto?

M.C.: No dejo de escribir, y lo último es una novela, pendiente de publicar, que nada tiene que ver con Las otras vidas de Juan. Se titula: Clavos en el camino, y es una historia dura, que vuelve a ser una narración coral, donde cuento historias universales de soledad, inmigración  y abusos en la vida de los más vulnerables: los ancianos.  

J.M.: Para terminar la entrevista, ¿qué te gustaría añadir a la misma que consideres importante?

M.C.: Querida Juan María, quiero añadir un ¡GRACIAS! Muy grande por tu gran generosidad y minuciosidad a la hora de leerme, tal y como se deduce de tus preguntas. 

Es una suerte para mí que me hayas leído con tal atención, porque tengo que reconocer, que mi novela: LAS OTRAS VIDAS DE JUAN, no es una novela fácil, es una novela coral donde todos los personajes terminan estando relacionados y a veces puede no resultar sencillo seguirles la pista, ya que requiere ir avanzando en la lectura para concluir en ese final circular que concluye con esa canción de Paul Anka: My Way, que sintetiza bien la vida de Juan Orozco, un don Juan de hoy, al que como no podía ser de otra forma en la actualidad, las mujeres le ponen contra las cuerdas, y hacen justicia al salir todas vencedoras y redimidas del acoso y derribo del mito de ese aprendiz de don Juan. 

Muchas gracias por el tiempo que me has dedicado. Una suerte que estés ahí dispuesta a desmenuzar y llegar al final del libro. Gracias de corazón.

Un fuerte abrazo.

M. Cruz

                                                                             Juana María Fernández Llobera


 

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