El perro herido
Te hallé con el cuerpo temblando,
te hallé con los ojos sin casa,
te hallé con la fe hecha trizas,
te hallé con silencio en tu lomo.
Tu cuerpo habla con heridas lentas,
tu cuerpo habla con cicatrices secas,
tu cuerpo habla como nieve rota
trayendo en tu pecho una puerta blindada.
Ahora conozco que el miedo pesa y corta,
ahora conozco que la confianza fue quemada,
ahora sé que tu cuerpo busca
un sitio tibio donde no te rompan.
Te prometo que mi mano será calma,
te prometo que no habrá voces duras,
te prometo que tu cola herida
conocerá el ritmo de la felicidad.
Juana María Fernández Llobera
Fundación Guillem Cifre de Colonya Caixa Pollença
apoya las actividades del Centro Intercultural Hipatia


Comentarios
Publicar un comentario