"LA MOSCA" DE KATHERINE MANSFIELD - POR JUANA MA. FERNÁNDEZ LLOBERA


Escritoras de todos los tiempos

por Juana Ma. Fernández Llobera

Voy a hablar en este apartado de escritoras de todos los siglos, poniendo hincapié en alguna de sus obras.

 

Katherine Mansfield (1888–1923)

Katherine Mansfield, seudónimo de Kathleen Beauchamp, fue una escritora neozelandesa que desarrolló gran parte de su carrera en Europa. Está considerada una de las grandes maestras del relato breve moderno y una figura fundamental del modernismo literario anglosajón.

Datos principales

  • Nombre de nacimiento: Kathleen Mansfield Beauchamp
  • Nacimiento: 14 de octubre de 1888, Wellington, Nueva Zelanda
  • Fallecimiento: 9 de enero de 1923, Fontainebleau, Francia
  • Nacionalidad: Neozelandesa
  • Géneros: Relato breve, diario, cartas y poesía
  • Movimiento literario: Modernismo
  • Ámbitos de su obra: La vida cotidiana, la infancia, la soledad, las relaciones familiares, la identidad femenina y las diferencias sociales.

Obras más conocidas

  • «La mosca» (The Fly)
  • «Felicidad» (Bliss)
  • «Fiesta en el jardín» (The Garden Party)
  • «La señorita Brill» (Miss Brill)
  • «Preludio» (Prelude)
  • «En la bahía» (At the Bay)
  • «La casa de muñecas» (The Doll’s House)
  • «Je ne parle pas français»
  • «Las hijas del difunto coronel» (The Daughters of the Late Colonel)

Entre sus principales recopilaciones destacan:

  • Bliss and Other Stories — 1920
  • The Garden Party and Other Stories — 1922
  • Something Childish and Other Stories — publicada póstumamente
  • The Dove’s Nest and Other Stories — publicada póstumamente

Características de su estilo:

Mansfield renovó el cuento mediante una escritura muy concentrada y sugerente. En muchos de sus relatos:

  • No hay una trama tradicional con principio, nudo y desenlace claramente marcados.
  • El argumento se construye a partir de un instante revelador.
  • Importan especialmente las sensaciones, los silencios y los pensamientos de los personajes.
  • Utiliza el punto de vista interior y el discurso indirecto libre.
  • Presenta conflictos emocionales sin explicarlos por completo.
  • Observa con ironía las convenciones sociales y las desigualdades de clase.
  • Concede gran importancia a los objetos, los gestos y los detalles aparentemente insignificantes.

«Fiesta en el jardín»

En este relato, una familia acomodada organiza una fiesta mientras, cerca de su casa, muere un trabajador. La celebración continúa hasta que una de las jóvenes se enfrenta por primera vez a la realidad de la muerte y a las diferencias entre las clases sociales.

«La señorita Brill»

La protagonista es una mujer solitaria que acude a un parque los domingos y observa a los demás como si estuviera contemplando una representación teatral. El relato explora la soledad, la necesidad de sentirse integrada y la fragilidad de las ilusiones personales.

 

Importancia literaria:

Aunque murió muy joven, Katherine Mansfield influyó decisivamente en la evolución del cuento contemporáneo. Su obra suele relacionarse con la de Virginia Woolf, James Joycey D. H. Lawrence, aunque Mansfield desarrolló una voz propia, especialmente sensible a la experiencia femenina y a la complejidad emocional de la vida cotidiana.

Su legado resulta especialmente importante para escritoras y escritores de cuentos, microrrelatos y literatura psicológica: demuestra que un momento aparentemente pequeño puede contener un conflicto humano profundo.

 

 

 

Comentario de «La mosca», 

de Katherine Mansfield

 

 Introducción al relato:

«La mosca»The Fly— es un relato breve de la escritora neozelandesa Katherine Mansfield, publicado en 1922, pocos años después de la Primera Guerra Mundial. El cuento presenta a un hombre de negocios, conocido simplemente como el jefe (the Boss), que recibe la visita del señor Woodifield, un antiguo compañero de trabajo.

A partir de un episodio aparentemente insignificante —una mosca que cae en un tintero—, Mansfield construye una profunda reflexión sobre el dolor, la memoria, la guerra, la impotencia humana y la represión de los sentimientos.

 

Argumento:

El señor Woodifield, ya jubilado, visita al jefe en su despacho. Durante la conversación, ambos recuerdan a sus hijos, muertos en la guerra y enterrados en Bélgica.

Woodifield menciona que él y su esposa han visitado la tumba del hijo del jefe. El jefe, que hasta entonces parecía fuerte y satisfecho de su posición social, se siente profundamente afectado por el recuerdo. Sin embargo, cuando Woodifield se marcha, no expresa abiertamente su tristeza.

En ese momento, una mosca cae en un tintero. El jefe la rescata y observa cómo intenta secarse y escapar. Fascinado por su esfuerzo, deja caer sobre ella una gota de tinta. La mosca vuelve a luchar; el jefe la salva de nuevo y repite el gesto varias veces. Finalmente, el insecto muere.

Después, el jefe ordena que retiren el cuerpo de la mosca, pero enseguida olvida qué quería decirle a su secretario. El relato termina mostrando que también él parece haber perdido temporalmente el contacto con su propio dolor.

 

Tema principal: la imposibilidad de controlar el sufrimiento.

El tema central del relato es la relación entre el sufrimiento y la necesidad de controlarlo.

El jefe quiere mostrarse como un hombre fuerte, eficaz y dueño de sí mismo. Su despacho, sus muebles y su posición social reflejan poder y seguridad. Sin embargo, la muerte de su hijo ha dejado una herida que no ha conseguido superar.

La mosca se convierte en una especie de experimento para él. Al verla luchar, el jefe parece proyectar sobre el insecto su propia experiencia: la mosca cae, sufre, vuelve a levantarse y trata de sobrevivir. El jefe controla artificialmente el peligro, pero también lo provoca. De este modo, reproduce en miniatura una situación de amenaza y resistencia.

No obstante, mientras la mosca lucha por vivir, el jefe no puede recuperar a su hijo ni dominar verdaderamente su propio dolor. Su poder funciona únicamente dentro de los límites de su despacho. Frente a la muerte, resulta tan vulnerable como cualquiera.

 

La mosca como símbolo:

La mosca posee varios significados simbólicos.

a) Representación del soldado

La mosca puede interpretarse como una representación del hijo muerto en la guerra o, de manera más general, de los jóvenes enviados al frente. El insecto lucha contra una fuerza superior que puede destruirlo en cualquier momento, del mismo modo que los soldados quedaron sometidos a la violencia de la guerra.

El jefe observa la lucha con una mezcla de curiosidad, crueldad y admiración. Su actitud recuerda la relación entre quienes toman decisiones desde la distancia y quienes sufren directamente sus consecuencias.

b) Imagen del propio jefe

La mosca también representa al jefe. Aunque tiene dinero, autoridad y prestigio, se encuentra atrapado en su propio dolor. Intenta levantarse, secarse y continuar, como el insecto después de cada gota de tinta.

La diferencia es que el jefe no parece ser consciente de esta identificación. Cree observar a otro ser, pero en realidad está contemplando una imagen de su propia fragilidad.

c) Símbolo de la condición humana

La mosca simboliza, además, la vulnerabilidad de todos los seres vivos. Su esfuerzo por sobrevivir resulta conmovedor porque es al mismo tiempo heroico e inútil. La criatura lucha, pero depende de la voluntad de un poder externo que puede salvarla o destruirla.

Mansfield sugiere así que el ser humano no controla completamente su destino. Puede esforzarse, resistir y planificar, pero siempre está expuesto al azar, a la violencia y a la muerte.

 

El jefe y la represión emocional:

El jefe es un personaje marcado por la masculinidad tradicional de su época. Se espera de él que sea firme, racional y capaz de soportarlo todo. La pérdida de su hijo, sin embargo, ha producido una grieta en esa imagen.

Cuando Woodifield menciona la tumba, el jefe se emociona, pero intenta recuperar rápidamente el control. No llora abiertamente ni habla de su hijo con profundidad. Su dolor aparece desplazado hacia la mosca.

Esta incapacidad para expresar el sufrimiento puede relacionarse con la experiencia de muchos padres que perdieron a sus hijos durante la Primera Guerra Mundial. La sociedad podía honrar a los muertos como héroes, pero no siempre ofrecía un espacio para elaborar el duelo individual.

El jefe ha intentado seguir trabajando y mantener su apariencia de éxito. Sin embargo, su reacción demuestra que el duelo no ha desaparecido: simplemente ha quedado reprimido y vuelve de manera indirecta.

 

La guerra y la crítica social:

Aunque la guerra no aparece representada directamente, está presente en todo el relato. Los hijos de Woodifield y del jefe murieron en Bélgica, y sus tumbas se convierten en el punto de conexión entre ambos hombres.

El cuento plantea una crítica indirecta a la guerra y a la manera en que sus consecuencias se distribuyen. Los jóvenes mueren, mientras los adultos que pertenecen a una generación anterior continúan con sus negocios, sus despachos y sus rutinas.

La figura del jefe puede leerse también como la de un hombre de poder que, desde una posición protegida, observa el sufrimiento ajeno. Su comportamiento con la mosca reproduce, a pequeña escala, una relación de dominio: él decide cuánto sufrirá el insecto y cuándo podrá recuperarse.

Mansfield no presenta un discurso político explícito, pero la situación contiene una fuerte acusación moral: quienes tienen poder pueden llegar a tratar el sufrimiento de los demás como un objeto de observación o como un experimento.

 

El contraste entre apariencia y realidad:

Uno de los recursos más importantes del cuento es el contraste entre la apariencia externay la realidad interior.

Al principio, el jefe parece un hombre próspero, activo y satisfecho. Su despacho ha sido renovado y todo parece indicar que su negocio marcha bien. Sin embargo, esa imagen de éxito esconde una profunda herida emocional.

También Woodifield parece frágil y envejecido, pero su visita permite que el recuerdo del hijo muerto salga a la superficie. Ambos personajes representan formas distintas de enfrentarse al duelo:

  • Woodifield parece aceptar mejor el paso del tiempo y habla de la tumba de su hijo con cierta naturalidad.
  • El jefe intenta mantenerse aferrado a la imagen de autoridad, pero la mención de la tumba desestabiliza su equilibrio.

La decoración renovada del despacho puede interpretarse como un intento de borrar el pasado. El jefe ha modificado el espacio, pero no ha conseguido modificar su memoria.

 

Estructura del relato: 

El cuento tiene una estructura sencilla y muy concentrada:

1.   Presentación del despacho y del jefe.

2.   Visita de Woodifield.

3.   Recuerdo de los hijos muertos.

4.   Salida de Woodifield.

5.   Episodio de la mosca.

6.   Final marcado por el olvido y el vacío.

La conversación inicial prepara emocionalmente el episodio central. La mosca no aparece como un acontecimiento aislado: su lucha adquiere sentido porque llega inmediatamente después del recuerdo de la muerte del hijo.

El relato avanza desde una situación social aparentemente normal hasta una escena cada vez más inquietante. La tensión no se produce mediante grandes acontecimientos, sino mediante pequeños gestos, silencios y cambios psicológicos.

 

Narrador y punto de vista:

El relato está narrado en tercera persona, pero la perspectiva se aproxima especialmente al jefe. El lector observa sus reacciones, sus pensamientos y sus cambios de ánimo, aunque el personaje no siempre comprende plenamente lo que le ocurre.

Este punto de vista permite que Mansfield muestre la distancia entre:

  • lo que el jefe hace;
  • lo que parece sentir;
  • lo que realmente podría estar experimentando.

La narración no juzga al personaje de forma directa. En lugar de explicar que el jefe está traumatizado o que actúa con crueldad, presenta sus acciones y deja que el lector interprete su significado.

 

 

Estilo y técnicas literarias:

El detalle significativo

Mansfield utiliza objetos concretos —el despacho, la fotografía, el tintero, la tinta y la mosca— para expresar estados psicológicos. Los objetos no son simples elementos decorativos: reflejan el mundo interior del protagonista.

La elipsis

Muchos aspectos importantes no se explican directamente. No sabemos con detalle cómo murió el hijo ni cómo vivió el jefe los años posteriores a la pérdida. Ese silencio hace que el dolor resulte más intenso.

La ironía

El jefe se considera poderoso, pero no puede controlar ni su memoria ni su duelo. También cree estar dominando a la mosca, aunque en realidad su comportamiento revela una profunda impotencia.

El final abierto

El cuento termina con el jefe intentando recordar qué iba a pedirle a su secretario y sin lograrlo. Este final no ofrece una conclusión tranquilizadora. Sugiere que, después de enfrentarse a la muerte, el protagonista vuelve a su rutina, pero algo en él permanece vacío y desorientado.

 

Interpretación del final:

El final es especialmente significativo. Tras contemplar y provocar el sufrimiento de la mosca, el jefe parece perder momentáneamente la capacidad de pensar con claridad. Ha intentado reproducir y controlar el proceso de la lucha, pero la muerte del insecto lo deja emocionalmente alterado.

Su olvido puede interpretarse de varias maneras:

  • Como consecuencia de la tensión emocional provocada por el recuerdo de su hijo.
  • Como señal de que su dolor sigue sin resolverse.
  • Como símbolo del vacío que deja la guerra.
  • Como demostración de que la rutina laboral no puede borrar la experiencia de la pérdida.

El jefe ordena que retiren la mosca, pero no consigue retirar el dolor que aquella escena ha despertado en él.

 

 

Conclusión:

«La mosca» es un relato breve de gran intensidad simbólica. Katherine Mansfield transforma una escena cotidiana en una reflexión sobre la muerte y la fragilidad humana.

La mosca representa al soldado, al hijo perdido y al propio jefe. Su lucha por sobrevivir muestra la resistencia de los seres vivos, pero también la crueldad de un mundo en el que una fuerza superior puede decidir sobre su destino.

El cuento critica la falsa seguridad del poder y muestra que, detrás del éxito social y de la apariencia de fortaleza, puede esconderse un dolor profundo. Mansfield no describe el duelo mediante grandes declaraciones, sino a través de gestos mínimos, silencios y objetos. Precisamente por eso, el relato resulta tan conmovedor: la tragedia de la guerra aparece concentrada en la imagen de una pequeña mosca que lucha, una y otra vez, contra la muerte.

 

Por medio de un estilo sobrio, simbólico y lleno de silencios, Mansfield evita explicar directamente los sentimientos de su protagonista y permite que el lector los descubra en sus gestos. La autora muestra así que la guerra no termina cuando cesan los combates: continúa en la memoria de quienes sobreviven, en los hogares vacíos y en las conciencias incapaces de aceptar la pérdida. Por ello, «La mosca» constituye una poderosa crítica de la violencia y de la falsa idea de que los seres humanos pueden controlar completamente su destino. El relato deja como enseñanza que toda vida, incluso la más pequeña, posee un impulso de resistencia, pero también que el dolor que no se expresa puede transformarse en crueldad, vacío y deshumanización.

Espero y deseo que lo anteriormente expresado sirva para generar curiosidad sobre su obra y la leáis. Merece la pena. 

 

                                            Juana María Fernández Llobera



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