EL ESPÍA SOCIAL
Texto: M. Palou Bosch
Imágenes: Delfina Potocka, 1830s, Mortiz Michael Daffinger
(http://www.allegro.pl/item449978614_rudzki_delfina_potocka_bdb.html)
SENSIBLES ARTISTAS
Fuentes: (1) ULTIMA HORA, PM, 7 marzo 2024, Miquel Ferrà i Martorell, “Tal día como hoy…[7 de marzo de 1836]: Delfina Potocka”. (2) THE GUARDIAN, Londres, 10 septiembre 1999, Jessica Duchen, “Sex and Chopin”.
Delfina Potocka, Komar de soltera, (1807-1877) fue alumna de Chopin. En 1825 se casaría con el conde Mieczysław Potocki (o la casarían). Tuvo dos hijas, pero el matrimonio no prosperará. Su tristeza provocó la separación. Según una carta encontrada, Chopin escribiría a un amigo su fascinación, aunque de forma discreta, al conocer a Delfina. Era en noviembre de 1831; tal vez cuando aquélla le contrató para las clases de piano. Frédéric, manifestaba haber cenado con “la bonita esposa de Mieczysław". Según Ferrà Martorell (1), la artista viviría “aventuras románticas desgraciadas, pero “supo querer y comprender a Chopin”, el magnífico y sensible compositor polaco.
Delfina estuvo en el lecho de muerte del músico, en aquel otoño parisino de 1849. Mucha documentación epistolar se crearía entre ambos. Ferrà nos permite conocer una misiva de Frédéric a Delfina: “En lo que la gente supone, hay más de mentira que de verdad. Mi relación con George Sand duró menos de un año; cuando enfermé en Mallorca (1838) todo terminó. Evidentemente yo no le bastaba. Mi enfermedad le sirvió de pretexto para romper conmigo. Luego, con paciencia y habilidad, me demostró que mi salud no permite [una] unión amorosa. Desde este instante, me ha profesado un afecto puramente maternal, vela por mí de todo corazón; no puedes imaginarte cuán buena es conmigo, y yo se lo agradezco, porque tú no sabes cuán necesitado estoy de afecto y protección […]”
Los desasosiegos y los enamoramientos parecen deambular casi siempre entre la aflicción y melancolía por las pérdidas de ilusiones y deleites, pasiones y satisfacciones del pasado. Tal vez de esto se nutre el arte y la literatura; tanto si es comedia o sátira, como si es drama o tragedia, en el fondo de éstas se encuentran dolorosos sentimientos que, de una forma u otra, deben ser domesticados, amansados, dominados para continuar con la vida. También es cierto que parecen existir criaturas fuertes que no se apuran ante las tribulaciones.
Es cierto que ahora se le llama “gestionar el sentimiento” (antes, en mis tiempos, le denominaban “superar”). Pero, en definitiva, creo que como ya hicieron los primitivos en sus cuevas, hay que representar el sufrimiento para poderlo ver, observar y controlarlo (si se puede).
Muchas gracias.
EL ESPÍA SOCIAL
Centro Intercultural Hipatia
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