CUANDO LEÍ A SILVIA FEDERICI - JUANA MA. FERNÁNDEZ LLOBERA


Cuando leí a Silvia Federici

Tras leer la noticia, el otro día, de que la Llibreria Pròpia de Palma, organizaba un encuentro virtual con Silvia Federici, me acordé de cuando leí por primera vez una obra suya, que fue ‘Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación primitiva’. Dicha obra presenta las principales líneas de un proyecto de investigación sobre las mujeres en la <<transición>> del feudalismo al capitalismo. Dicho proyecto lo comenzó Silvia Federici a mediados de los setenta del siglo XX, en colaboración con la feminista italiana Leopoldina Fortunati. Los primeros resultados de dicha investigación aparecieron en el libro que se publicó en Italia en 1984, cuyo título es ‘Il Grande Calibano. Storia del corpo social ribelle nella prima fase del capitale (El Gran Calibán. Historia del cuerpo social rebelde en la primera fase del capital).

¿Qué le llevó a Silvia Federici a investigar sobre ello?

Su interés estuvo motivado en origen por los debates que acompañaron el desarrollo del Movimiento Feminista en Estados Unidos, en relación a las raíces de la <<opresión>> de las mujeres y las estrategias políticas que el propio movimiento debía adoptar en la lucha por su liberación. 

¿Qué me llamó inicialmente de ese libro?

Me llamó la atención que comenzara con las luchas que libró el proletariado medieval contra el poder feudal. Silvia Federici expone que sólo evocando dichas luchas, con su carga de demandas, aspiraciones políticas y sociales y prácticas antagónicas, se puede comprender el papel que jugaron las mujeres en la crisis del feudalismo y los motivos por los que su poder debía ser destruido a fin de que se desarrollara el capitalismo. 

¿Qué punto hizo que investigara más sobre algo que exponía Silvia Federici?

Me llamó mucho la atención el apartado que la autora designa como ‘Las mujeres y la herejía’. Expone Silvia Federici que ‘uno de los aspectos más significativos del movimiento herético es la elevada posición social que asignó a las mujeres’.

La verdad es que todo el libro es muy interesante. Yo allí aprendí que una de las condiciones para el desarrollo capitalista fue el proceso que Michel Foucault definió como <<disciplinamiento del cuerpo>>, que desde el punto de vista de Silvia Federici consistió en un intento por parte del Estado y de la Iglesia para transformar las potencias del individuo en fuerza de trabajo.

Sin duda, uno de los capítulos que captó totalmente mi atención de forma muy fuerte fue ‘La gran caza de brujas en Europa’. En ese capítulo, Silvia Federici expone que ‘la caza de brujas rara vez aparece en la historia del proletariado’. Lo que vemos en dicho capítulo es que es uno de los fenómenos menos estudiados en la historia de Europa.

Expone Silvia Federici que lo que no se reconocido todavía es que la caza de brujas constituyera uno de los acontecimientos más importantes del desarrollo de la sociedad capitalista y de la formación del proletariado moderno.

Una de las cosas que me hizo pensar mucho fue cuando habla en su libro sobre que la caza de brujas ahondó las divisiones entre mujeres y hombres , que fue un intento coordinado de degradarlas, demonizarlas y destruir su poder social. De hecho, fue en las cámaras de tortura y en las hogueras en las que murieron las denominadas brujas donde se forjaron los ideales burgueses de feminidad y domesticidad. 

Te llamará la atención, seguro, el hecho de que la caza de brujas condenó la sexualidad femenina como la fuente de todo mal, pero también, como indica Silvia Federici, fue el principal vehículo para llevar a cabo una amplia reestructuración de la vida sexual que, ajustada a la nueva disciplina capitalista del trabajo, criminalizaba cualquier actividad sexual que amenazara la procreación, la transmisión de la propiedad dentro de la familia o restará tiempo y energías al trabajo.

Me impresionó cuando habla de que los juicios por brujería brindan una lista aleccionadora de las formas de sexualidad que estaban prohibidas en la medida en que eran <<no productivas>>: la homosexualidad, el sexo entre jóvenes y viejos, el sexo entre gente de clases diferentes, el coito anal, el coito por detrás (se creía que resultaba en relaciones estériles), la desnudez y las danzas. También estaba proscrita la sexualidad pública y colectiva que había prevalecido durante la Edad Media, como en los festivales de primavera de origen pagano que, en el siglo XVI, aún se celebraban en toda Europa. 

Algo que me impactó mucho fue que se ha denunciado casos de cazas de brujas en Kenya, Nigeria y Camerún durante las décadas de 1980 y 1990, coincidiendo con la imposición de la política de ajuste estructural del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, lo que ha conducido a una nueva serie de cerramientos, causando un empobrecimiento de la población sin precedentes.

Espero que este pequeño artículo sirva para que os entre la curiosidad y leáis la obra de Silvia Federici, en la cual aprenderéis muchísimas cosas que son de mucha utilidad para comprender muchas otras. 

                                                                       Juana María Fernández Llobera


La Fundación Guillem Cifre de Colonya Caixa Pollença apoya las actividades culturales del Centro Intercultural Hipatia


 


 

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